lunes, 11 de marzo de 2013

La Psicología Espiritual y el significado del enfermar.

Por qué nos enfermamos?


Desde la mirada de la Psicología Espiritual, enfermar es en verdad una señal de alarma que aparece cuando la persona se ha hecho la "sorda" frente a los mensajes de su espíritu.
La última capa que es afectada es la del cuerpo físico. Todo comienza en el sustrato de los cuerpos energéticos, y va avanzando conforme nuestra sordera nos impide escuchar aquello que reclama atención,  y especialmente, corrección.

Si modifico alguna actitud o situación en el inicio, entonces "el agua no llegará al río", habré rescatado un aprendizaje y seguiré avanzando.
Este es el proceso ideal. De aquí a lo que sucede en la realidad cotidiana, hay un trecho largo.


Diversos enfoques

Para el enfoque tradicional,  me enfermo y por eso pierdo mi  equilibrio natural. Soy víctima de la enfermedad. Allí es el profesional de la salud el que interviene. El sujeto es pasivo frente a la actividad del que "cura".

Para el enfoque holístico, el de la psicología Espiritual, muy por el contrario, cuando pierdo mi equilibrio , es cuando enfermo.
Si ampliamos un poco la idea, podemos decir que en verdad, la enfermedad es producto de la desarmonía en la esfera espiritual, esto es, cuando ensucio mi alma  y la recubro con toxinas , es cuando esa energía se va a depositar en el siguiente escalón, el de la mente, emociones, la esfera psíquica , y si ni siquiera así logro escuchar lo que está sucediendo, es cuando va a materializarse en el último sustrato, que es mi cuerpo físico ( psicosomática).
Claramente la participación del sujeto es muy diferente. Pues el no es pasivo, sino actor, protagonista de lo que sucede y máximo responsable de su restablecimiento.
Nunca olvidemos por favor: así como somos responsables de haber puesto la "enfermedad" en nosotros, somos responsables de sacarla de allí. Nadie puede hacerlo por mi.

Escuchando la voz de mi alma


Ninguna enfermedad viene de afuera. Cuando la voz de mi alma se está expresando y no consigo escucharla, pues no estoy alineado en el terreno espiritual, sino alienado en el terreno de mi mente y personalidad ( tomado por el personaje, la ficción), es cuando  irrumpe la desarmonía y el proceso se materializa como enfermedad en el cuerpo o en la psiquis.
Si no conecto con el eje del espíritu, entonces voy a vivir inmerso en el terreno de la materia, de las tres dimensiones, acorde a ese nivel de conciencia.
Por eso, es tan importante trabajar arduamente para el despertar espiritual y la vuelta a la sabiduría de las leyes universales. En ese campo, no equivocaré  la ruta.

Dos caminos posibles

Cuando el desequilibrio ya se encuentra materializado, puedo tomar dos actitudes bien distintas:
1) Paliar los síntomas y obtener alivio- Tomo medicina, tapo los síntomas - y por ende la causa- , coloco al profesional de la salud como responsable de mi restablecimiento. 

2)Me hago responsable del origen de la desarmonía y posterior proceso de enfermedad y me pongo a escuchar y aprender el significado profundo de lo que me está sucediendo. La "enfermedad " es entonces una señal que me va a enseñar que es lo que tengo que cambiar, pues a eso ha venido, para que pueda transmutar y seguir avanzando en mi camino evolutivo.

Nadie es responsable, solo yo mismo. Lo que me puse, me saco. Ese es el campo de la Psicología Espiritual.

Entonces, que elijo?

Allí está el desafío en el camino hacia la curación. 
Cuando una persona llega a la consulta, mi tarea desde la óptica de la Psicología Espiritual, será la de facilitarle herramientas para ayudarla a despertar espiritualmente, haciendo una lectura mucho mas profunda que la de la emoción y la mente. Si logra darse cuenta de que existe ese campo mas profundo, que el mundo invisible es realmente existente, entonces un gran primer paso es dado.
Por eso, la persona ya no leerá lo que le sucede poniéndose afuera, lo cual implica o sentirse culpable o culpar a otros o al entorno, sino que tomará su responsabilidad y se reubicará en otro escenario, considerando el interjuego de fuerzas, las energías que se mueven, el karma etc.
La enfermedad cobra así  otra dimensión,  y es mucho mas fácil y rápida su resolución. Cuando aprendo, dejo de repetir.   Si escucho la voz de mi alma, difícilmente la energía pase al siguiente nivel ( mental o físico).

Lo que elija cada persona, dependerá de su crecimiento, de su nivel de conciencia. 

Siempre se puede crecer, siempre se puede transformar. Hace falta comenzar con una decisión.
Los lugares se ocupan, ocupándolos. La vida cambia cuando accionamos.

Simplemente te invito a tomar acción y a trabajar para tu crecimiento espiritual. Lo demás llega por añadidura.

Gracias por compartir estas reflexiones en este hermoso  camino de evolución!

No hay comentarios:

Publicar un comentario