jueves, 17 de octubre de 2013

Me libero, perdono.

Limpio mi energía: el trabajo con el perdón




Consideremos nuevamente - desde el enfoque profundo de la psicología espiritual-  que la realidad es una ilusión,  y que a cada vida, venimos a efectuar una tarea específica.
Eso incluye especialmente, el saldar cuentas pendientes, corregir errores, modificar actitudes, pacificar relaciones.
Y para ello necesito perdonar. Muchas cosas, personas, situaciones y a nosotros mismos.

En cada encarnación, vengo a corregir errores pasados, y aprender que cada persona que se cruza en mi camino es un espejo que me muestra lo que profundamente se encuentra escondido en mí y necesito corregir; cada persona que se cruza en mi vida, es porque hay una deuda energética kármica pendiente, y entonces el Universo la pone frente a mí, como una preciosa oportunidad de compensar y solucionar lo que tenía como deuda.
Cuando lo logro, quedo mas limpio y liviano para seguir por mi sendero de evolución.
Por eso, necesito intensamente realizar el trabajo de perdonar muchas situaciones, personas y también a mi mismo.

Es muy importante saber que nuestra alma elije los padres, pareja/s hijos, etc. que necesitamos desde la energía para hacer ese trabajo de compensación, corrección, liberación y evolución. 

Solo que como es un proceso del que no tenemos noticias en la conciencia, luego vivimos quejándonos de los padres que nos tocaron, las parejas, el país, los hijos etc. sin advertir el proceso anterior.

En definitiva fue mi propio espíritu quien eligió las personas y experiencias por las que pasé o tengo que pasar, justamente para aprender, transmutar y elevarme. Compenso la deuda y avanzo.
Si me quejo, lamento, victimizo, es que aún no capté ese mecanismo. Y aún estoy en un nivel de conciencia en el que no puedo entender profundamente ese mecanismo y hacerme cargo, hacerme responsable.

Cuando me hago responsable, es más fácil y rápido perdonar. 




  Es posible perdonar verdaderamente?  


Es posible en la medida que encaremos un trabajo que no solo contemple la mente, sino el estrato más profundo, el espíritu, que es el que verdaderamente comanda toda nuestra vida.

Si solo trabajo en el estrato mental y emocional, el trabajo de perdonar se hace lento, tortuoso y la mayoría de las veces fracasa, porque solo estamos viendo la punta del iceberg.

No captamos nuestra responsabilidad en el proceso, y lo más probable es que desde el lugar del perjudicado, de víctima, pase mucho tiempo justificándome, y argumentando (desde la mente) las razones por las cuales el otro es un verdadero malvado y yo una pobre víctima de los sucesos. 
Pierdo tiempo, dinero, años en tratamientos y especialmente desperdicio mi preciosa vida.

De lo contrario, si me abro para aprehender mi experiencia como ser espiritual, lograré perdonar, perdonarme y reconocerme en la experiencia de espíritu encarnado en este cuerpo físico, viviendo, aprendiendo, corrigiéndome y aceptando que el otro que me rodea también está en el mismo proceso. Somos parte de un Todo.

Cada uno se encuentra viviendo el mismo proceso en su nivel espiritual. Finalmente todos tendremos que despertar algún día. Cuanto antes lo hagamos, mayores los beneficios.

El tiempo es hoy, ahora.
Ya no hay tanto tiempo. Tenemos que captar y transmutar. Enfocarnos en lo esencial y sumarnos a la tarea.

Vivimos una etapa de emergencia planetaria. Necesitamos tomar con seriedad la preparación de nuestro espíritu.
Cuanto mas liviano y en Luz se encuentre, será mas fácil pasar a la siguiente etapa de evolución y ayudar a otros a hacer lo propio.

No nos demoremos, lo importante no espera.

Muchas gracias! Que el Círculo de Luz se siga expandiendo cada vez más! 



2 comentarios:

  1. Gracias por sus palabras, en este momento me sirvieron mucho, es como algo que necesitaba leer. Le deseo mucho amor.

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    1. Gracias Pamela!! Un beso grande y muchas bendiciones para tu vida!

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